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Entrevista a Gonzalo Rojas

Gonzalo Rojas |
"Soy un lentiforme"
Terra.- ¿Cómo lo sorprende este premio?
Gonzalo Rojas.- Este premio, más que un estímulo, es algo que a uno lo toca en profundidad... Porque Cervantes es Cervantes, ¿no?
T.- A sus 85 años y con una obra que abarca 17 libros, ¿cómo resumiría las líneas principales de su poesía?
G.R- El ejercicio poético mío está hecho desde una visión inmediata del mundo y, al mismo tiempo, me aproximo a esas claves de siempre: la clave de la libertad, la clave de la imaginación, y la clave del amor, sobre todo. En el sentido alto de eros, un eros que a lo mejor enlaza con lo sacro... Porque es muy curioso: en español para leer poesía de amor hay que empezar leyendo a los místicos. Le parecerá divertido, pero fue así
T.- ¿Así es como comenzó usted, leyendo a San Juan de la Cruz y a Teresa
de Ávila?
G.R.- Claro, en un internado más espartano que ateniense, esos internados
duros en que uno tiene que vivir cuando es muchacho... Y muchacho de pobrerío,
no del riquerío. Yo soy hijo de un minero del carbón. Entonces,
ahí aprendí a leer y leía a los clásicos: ésa
es la verdad. Pero mi diálogo ha sido más bien con la vida misma,
con la vida torrencial. .
T.- Usted escribió un libro que se llama "Contra la muerte"...
G.R.- Eso es... Fue el segundo volumen mío, volumen tardío,
porque yo he sido un lentiforme, me he demorado en hacer lo mío intencionalmente.
No me funciona la celeridad ni la impaciencia, mi señor. Yo nunca he sido
animal de libros, ni siquiera de villorrio, sino un pequeño mundano de
una parte de la tierra y nada más. Y claro, he escrito sobre lo que he
podido
T.- Hace 25 ó 30 años se hablaba mucho de literatura comprometida. Usted
es una persona que trabajó como diplomático en el gobierno de Salvador Allende.
¿Qué relación ve entre la poesía y la tareas sociales?
G.R.-Yo soy un poeta izquierdón, si usted quiere. Más que
socialista o comunista, que no lo fui, fui un allendero si usted me permite el
vocablo, allendista, amigo de mi amigo, ¿no? Entonces, nunca hice una poesía
de adhesión total, en el sentido de escribir desde un compromiso muy compromiso.
Fui más bien un comprometido disidente, en el sentido de asumir siempre
la poesía como conducta y la libertad como conducta. Eso es lo que le quiero
decir, que no escribí una poesía social. Aunque, claro, hay algunos
textos míos, algunas cosas a Guevara, que fue una figura tan preciosa para
nosotros, el comandante Guevara. O algunos papeles que dicen relación con
la injusticia, porque el poeta es un testigo, entre otras cosas. Y muchos de esos
papeles se publicaron en 2000 en España en el texto ‘Metaformosis
de lo Mismo’. ¡Cómo no! Y también se publicó
en un tercer libro mío que fue el que tuvo mayor resonancia -aunque ésa
es mucha palabra-, que publiqué en pleno exilio en Caracas, después
de haber soportado otro exilio más difícil en el Báltico,
que era bastante duro. .
T.- Este premio lo recibe usted a los 85 años de edad. ¿Cuál
es su proyecto?
G.R.- Bueno, seguir escribiendo. Ahora mismo tengo un libro de 200 páginas,
que tiene que ver algo con el Arcipreste de Hita, que me gusta, porque él
tiene el encanto y el humor y además el libro lleva un título, un
designio genérico que me aproxima a él y que se llama ‘Del
loco amor’. Ese libro aparecerá prontísimo
Cortesía de BBC.mundo.com
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