
“Majestades, señoras y señores, discursos van, discursos viene, y no dicen gran cosas. He medido las páginas, no pasaré de diez con letra grande. Ya Cervantes lo dijo todo, en esta lengua de nacer y seguir naciendo, desde la
meseta hermosa hasta los últimos parajes insulares, de los trópicos a la Antartida...”
Con estas palabras comenzaba el poeta chileno Gonzalo Rojas su discurso durante
el acto solemne en el que El Rey Don Juan Carlos le hizo entrega
del Premio Cervantes 2003, considerado el máximo galardón de la
literatura en lengua castellana, en un acto celebrado en la Universidad
de Alcalá de Henares, al que acudieron también la Reina Sofía y
la Ministra de Educación y Cultura, Carmen Calvo, y la presidente
de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
El poeta, que también ha recibido el primer Premio Reina Sofía
de Poesía Iberoamericana y el máximo galardón que otorga Chile a
sus escritores, el Premio Nacional de Literatura, además del Octavio
Paz de México y el José Hernández de Argentina, añadió dijo sobre
la poesía que “está escrito que los verdaderos poetas son de repente
y no basta el oficio, la poesía encarna en uno como para azar.
Rojas tuvo también palabras para otros grandes de la literatura
latinoamericana, entre los que citó a Octavio Paz, Neruda y Vallejo,
sin olvidar a los clásicos de los que bebió en su juventud, Cervantes,
Quevedo y Santa Teresa de Jesús, entre otros.
Durante su discurso, el Rey destacó la forma con que Rojas, a
sus 86 años, "devora al mundo con su mirada insaciable, y luego
nos lo describe con el entusiasmo del viajero". "Ojalá todos los
que formamos nuestra comunidad hispanohablante sepamos ver nuestro
mundo con la grandeza de miras de Gonzalo Rojas", afirmó Don Juan
Carlos para resumir la prolongada obra del poeta chileno.
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