"Podemos confirmar que hemos solicitado la licencia a la
HFEA... Aunque no estamos en condiciones de dar detalles sobre este
proceso", señaló Wilmut, embriólogo del Instituto Roslin de
Edimburgo (Escocia).
El profesor quiere el permiso del citado organismo regulador para
experimentar con embriones humanos a fin de investigar tratamientos para enfermedades degenerativas como el Parkinson y el Alzheimer.
En concreto, Wilmut desea la licencia para poder aplicar una
técnica llamada "partenogénesis", que implica la fertilización de un
óvulo humano sin utilizar esperma, de manera que el óvulo fecundado
se desarrolle en un laboratorio y se convierta en un embrión.
Sin embargo, el Instituto Roslin no podrá implantar en un útero
un embrión generado mediante dicha técnica, un acto que podría
derivar en el nacimiento de una criatura clonada y que está
prohibido taxativamente por la Ley de Embriología Humana de este
país.
Células madre
Según la solicitud de Wilmut, el objetivo de su laboratorio es
cultivar esos embriones "partenogénicos" en un tubo de ensayo
durante varios días con el fin de que los expertos puedan extraer
las células madre para su estudio.
El gran valor de las células madre, que se desarrollan en los
primeros días de vida del embrión, reside en que pueden ser
cultivadas y convertirse en tejidos de todo tipo, un hecho que
supondría un gran avance para los trasplantes y la cura de
enfermedades como el mal de Parkinson o de Alzheimer.