Los guijarros de mármol denominados, por
su color y tamaño, "rocas arándanos", que el rover Opportunity de la
NASA descubrió este año en Marte, están también en Utah (Estados
Unidos), y se forman en el subsuelo a partir de la precipitación que
sufren los minerales en el agua de la superficie.
Según un estudio que publica hoy la revista 'Nature', tanto en
suelo marciano como estadounidense existen piedras marmóreas con
mineral de hierro, denominados conglomerados de hematita, que se
forman casi siempre en presencia de agua, dato crucial para el
estudio de la geología y vida del Planeta Rojo.
Un equipo de investigadores de la universidad de Utah, dirigidos
por la geóloga y geofísica Marjorie Chan, había pronosticado, antes
de que el "Opportunity" amartizara el pasado 25 de enero, que estas
rocas podrían ser encontradas también en Marte.
La predicción estaba basada en un trabajo de estos científicos
sobre las regiones ricas en hematita del sureste de Utah, donde las
"bolas" de color rojizo, por el proceso de oxidación del hierro que
contienen, se encuentran en los parques naturales y como rareza
geológica en las tiendas de rocas.
Columbia Hills
Hace 25 millones de años
Los investigadores consideran que los conglomerados se formaron
hace unos 25 millones de años, cuando los minerales precipitados del
agua corriente de la superficie pasaban sobre la arenisca mucho más
vieja que la de Navajo, la "espectacular roca roja" al sureste de
Utah.
Algunas de estas piedras redondas, cuyo diámetro oscila entre 0,1
centímetros y 20 centímetros, son del pequeño tamaño de "los
arándanos" en Marte.
"Tenemos la receta de los arándanos", dice Chan que, junto con su
grupo, cree que las rocas marcianas se formaron de modo similar que
las de Utah, donde "considerables cantidades de agua corrieron sobre
roca permeable, y se desencadenaron las reacciones químicas que
empezaron a formar, mediante estratos, una bola esférica".
La mayor diferencia con las de Marte es que éstas son "hematitas
pura", una forma de óxido de hierro que es gris porque tiene una
estructura de cristal más grande que la forma roja del mineral.
Los conglomerados pueden estar relacionados con la búsqueda de
evidencias de vida pasada en Marte, porque las bacterias en la
Tierra pueden originar estas amalgamas minerales más rápido.
Actividad microbiana
El equipo de Chan planea analizar si existe evidencia de
actividad microbiana en los minerales americanos, lo que podría
aclarar fenómenos de similares características en Marte.
El nombre de la fruta del bosque fue acuñado cuando el director
del equipo científico de la misión a Marte de la NASA, Steve
Squyres, dijo el pasado 9 de febrero que las esferas encontradas
eran como "arándanos en un pastel".
Mucho antes, los indios Hopi del oeste americano conocían las
piedras como "moqui", los espíritus de sus ancestros, que en sus
leyendas jugaban con los conglomerados de hematita.
Imagen generada por ordenador del Spirit en Marte
El 'Spirit' podría quedar paralizado El "Spirit", uno de los dos
vehículos de exploración de Marte, está dando muestras de desgaste
tras cinco meses de actividad y podría quedar paralizado por un
problema en una de sus seis ruedas, dijeron el martes fuentes de la NASA.
Entre tanto, el otro explorador, "Opportunity", continuó su
recorrido hacia el fondo del cráter "Endurance", donde hará un
estudio geológico que podría proporcionar nueva información sobre el
pasado del planeta, dijeron fuentes del Laboratorio de Propulsión a
Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California.
Mark Adler, director de la misión, dijo que el "Spirit" podría
perder una de sus ruedas delanteras debido a una descarga eléctrica
excesiva que recibe de su motor y que no se ha podido controlar.
"El 'Spirit' comienza a dar muestras de antigüedad. Es posible
que las otras cinco ruedas sufran el mismo destino", añadió.
El "Spirit" descendió sobre la superficie marciana en enero y
desde entonces ha estado operando casi sin parar, superando los tres
meses de funcionamiento previstos por la agencia espacial.
El vehículo sufrió la semana pasada un problema de conexión con
el control de la misión en la Tierra debido a las frías temperaturas
de Marte, que le hizo perder más de un día de trabajo.
El problema se produjo cuando el "Spirit" se desplazaba por el
cráter Gusev, en el que se posó el 3 de enero de este año.