Lecturas para el verano Países de irás y no volverás
Quién no ha soñado alguna vez adentrarse en los misterios de la jungla africana; quién no ha imaginado un paseo por el Valle de los Reyes o por las laberínticas columnas del templo de Karnak; quién, a vuelo de pájaro, no ha divisado el inmenso Ganges y ha querido zambullirse en sus aguas; quién no anhelaría retroceder hasta la Edad Media y participar en la embajada a Tamorlán; quién no desea saber qué sucedió en la alta meseta de México, en Teotihuacán o en Chichén Itzá cuando Hernán Cortés llegó a aquellas tierras y Bernal Díaz, Diego Durán y otros nobles aztecas narraron espantados lo que sus ojos vieron: brutales sacrificios humanos de adultos y niños...
Lugares míticos, paisajes exóticos, gentes de otras razas, religiones, costumbres, leyendas que a través de la literatura o el cine nos han abierto los brazos y nos han susurrado al oído “ven, ven”. Recónditos parajes aún por descubrir para el ojo inquieto de los aventureros del siglo XXI, a veces llamados turistas...
Aún queda verano, tiempo de ocio, para perderse en lo desconocido, ya sea en la realidad del viaje o en la ficción de la literatura, y tomar distancia de las convenciones sociales en las que transcurre la vida cotidiana. La huida de esa rutina llevó a Evelyn Waugh, novelista inglés autor entre otras de 'Retorno a Brideshead', a apasionarse por los viajes y narrar sus experiencias en Europa, África, Oriente Próximo y México.
'Arenas de Arabia', 'Tras los pasos de Conrad', 'De Grecia a China por mar', son libros que nos transportan por parajes enigmáticos, secretos, de arcanos impenetrables.
Estamos a tiempo de organizar un viaje para el mes de octubre, buena fecha para visitar el viejo país de los faraones, el Egipto ancestral aún por descubrir. Tierra que guarda secretos insondables desde la noche de los tiempos. Con la muerte de Lord Carnavon hace ochenta años, comenzó la llamada maldición de Tutankamon. Tras el hallazgo por Carnavon y Carter de la tumba del faraón de la XVIII dinastía en el Valle de los Reyes, treinta personas relacionadas con los trabajos arqueológicos murieron en extrañas circunstancias.
'El templo de Abu Simbel', 'El apasionante Nilo', 'El Cairo y su zoco Jam el Jalili', 'El cuarteto de Alejandría', 'La expedición Bonaparte', 'La Gran Pirámide' y 'El Escarabajo', Christian Jaq y su obra, son algunas lecturas para evocar y conocer un país que mantiene su eterno atractivo como así lo tuvieron las imperecederas reinas Nefertiti, cuya momia ha sido recientemente identificada en la tumba KV35, en el Valle de los Reyes, y la gran, la sublime Cleopatra.
Cinco mil años de historia perviven en la India, nombre que le dieron los griegos y proviene del río Indo, uno de los países más poblados de la tierra. En 1845 fue anexionado al poderío inglés el último estado independiente de la India, Sikh, y tras la revolución de los cipayos doce años después, el dominio completo de la India pasó a la Corona inglesa. En 1876 la reina Victoria fue proclamada emperatriz de la India. Este inmenso país no obtuvo la independencia hasta el 15 de agosto de 1947.
Su afán épico se remonta a 3.500 antes de nuestra era con un testimonio, el Mahabharata, la historia de Krishna y de los Pandavas, escrito en sánscrito con más de 200.000 versos que nos abre al mundo de amores, odios, luchas, y pasiones de sus dioses, entre ellos Visnú, Kali, Siva, Rama...
Bombay, Calcuta, Cachemira, Jartum, Delhi, Punjab, Rajasthan, Brahmaputra o Ganges son nombres de ciudades, territorios o ríos que se esconden en el imaginario colectivo. Desde hace algo más de una década la India ha sido un lugar de peregrinación y visita también para Occidente, sin olvidar los años sesenta en los que las minorías hippies de Europa y Estados Unidos buscaron allí la paz.
'Kim de la India', 'Cuentos de las colinas', 'Tierra roja', 'La gran novela india', 'Si me está negado el amor', cuyo autor, el Nobel de Literatura Rabindranath Tagore fue traducido al español por Zenobia Camprubí, esposa de Juan Ramón Jiménez, son textos que nos introducen en la India milenaria con una visión contemporánea.
Uno de los libros de viajes más interesantes de la Edad Media española es 'Embajada a Tamorlán', atribuido a Ruy González de Clavijo, donde se cuenta la visita y estancia en Samarcanda de los embajadores del Rey de Castilla y León, Enrique III, al Gran Tamorlán, supuesto descendiente de Gengis Kan quien ya había enviado embajada a España a invitación del rey castellano.
La embajada parte en una nave desde Puerto de Santa María el 21 de mayo de 1403. Varias personas emprenden viaje, con Ruy a la cabeza, para presentar los respetos de Enrique III al Gran Khan Timur, apodado el cojo, señor de los mongoles, emperador de Samarcanda y conocido en Occidente como Tamorlán.
Dieciséis meses después de su partida, el 8 de septiembre de 1404, arriban Ruy y los suyos a Samarcanda y conocen su fastuosa corte. Intercambian regalos y también información sobre las relaciones entre los países asiáticos y sobre política exterior.
Regresarían a España, a la ciudad de Alcalá de Henares, a veintitantos de marzo de 1406.
¿Qué tal un viajecito a la antigua Samarcanda? Fácil. Tan sólo se precisa un mapa de aquel país, actualmente Uzbekistán, y el mismo afán aventurero de Ruy y los suyos.