Se está formando un movimiento mundial "para que se declare
ilegal la clonación de seres humanos" y ya se han hecho esfuerzos
por medio de las Naciones Unidas y la Corte Internacional de
Derechos Humanos, sostuvo el científico.
Cuando esas organizaciones acojan las sugerencias de la comunidad
científica sobre la reproducción de seres humanos a partir de una
célula madre, ello tendrá "efecto en todos los países" y se cumplirá
el objetivo de "prohibir la clonación humana", apuntó.
El creador de "Dolly" afirmó que en la actualidad no se pueden
clonar humanos y rechazó las afirmaciones de algunos científicos que
aseguran haber realizado con éxito experiencias en esa materia.
"Si algún científico trata de producir un bebé clonado, el
resultado va a incluir muchos bebés que nacen muertos y otros que
nacen vivos", pero que pueden tener numerosas deficiencias.
Los problemas con "Dolly" aún no han podido ser resueltos y su
muerte prematura, cuando había cumplido seis años de una media de
vida de entre diez y doce, ha hecho pensar a los científicos en
otras dificultades.
Según Wilmut, ni la muerte de "Dolly" ni su envejecimiento
prematuro están relacionados con la clonación.
Algunos científicos sostienen que el proceso de envejecimiento
podría tener alguna relación con los telómeros, terminaciones de los
cromosomas que, cada vez que una célula se divide, se desgastan y
generan envejecimiento.
Wilmut recordó que la experiencia del equipo de investigación en
ovejas fue inusual "porque la mayoría de experimentos demostraron
que los telómeros tenían una longitud normal".
Indicó que se están haciendo muchos estudios "para ver esa
diferencia, ya que se presentan múltiples problemas en la
experimentación".
El científico agregó que no hay todavía investigaciones que hayan
arrojado resultados positivos o que lleven a determinar los motivos
del envejecimiento prematuro de "Dolly".
Para Wilmut, la clonación también tiene que ver con la mejora de
la calidad de vida y la solución de problemas médicos.
"Hay una decisión más difícil", sostuvo al asegurar que se
debería permitir el desarrollo de embriones, mediante la clonación,
para sacar de ellos células y tejidos necesarios en diferentes áreas
de la medicina.
Ese es "otro tipo de investigación que sí sería beneficiosa" para
la humanidad, subrayó.
Los beneficios son muchos, pero los riesgos también, por lo que
Wilmut consideró una tarea urgente crear una legislación
internacional, apoyada por las sociedades de todo el mundo, para
impedir la clonación de seres humanos.
En su opinión, América Latina y otras regiones que no han
iniciado procesos para impedir ese tipo de prácticas pueden correr
el riesgo de convertirse en una especie de laboratorio para
desarrollar proyectos de clonación humana.