Desde que el astrónomo italiano Giovanni Virginio Schiaparelli descubriera en 1877 los canales de Marte, la búsqueda de agua ha presidido los sueños de muchos investigadores. Si hay hielo, puede haber agua y si hay agua, puede haber vida, sostienen los astrónomos, que han visto en Marte un modelo hermano al de la Tierra sobre el que podemos aprender cuál es el origen de la vida en nuestro planeta, cómo puede haber evolucionado la vida en el cosmos y qué futuro nos espera.
El planeta rojo es en la actualidad un lugar inhóspito, árido y barrido por fuertes vientos, sin embargo, las imágenes y estudios sobre el planeta indican que hubo grandes cantidades de agua en cuencas fluviales incluso en océanos. Los investigadores se plantean dónde ha ido a parar todo esta agua.
El hombre llega a Marte
La sonda Mars Express, ha confirmado lo que la nave de la NASA Mars Odyssey, detectó hace dos años: el planeta posee grandes cantidades de agua en bajo la superficie de los polos. Con este hallazgo las probabilidades de encontrar alguna forma de vida en nuestro planeta vecino aumentan considerablemente.
Las proporciones en que el hidrógeno está presente en el subsuelo permiten calcular, según los investigadores, que la mitad del hielo rico en hidrógeno que se encuentra en las capas más bajas podría convertirse en agua si aumentará la temperatura.
La búsqueda de vida más allá de nuestro planeta trata de responder a la pregunta del origen de la vida en la Tierra: ¿es la vida un fenómeno excepcional que surgió en nuestro planeta o se originó en el espacio exterior y surgió tras el choque de un meteorito que "germinó" nuestro, entonces, inerte planeta?.
Esta búsqueda de respuestas no cesará en tanto que la ancestral pregunta quede sin resolver: de dónde venimos, a dónde vamos y por qué.
Colonizar Marte
Marte "una estación de servicio"
Un viaje a Marte sería la aventura espacial más peligrosa acometida hasta la fecha, porque el planeta, que no posee atmósfera, no está protegido contra las radiaciones cósmicas, que pueden atravesar fácilmente el traje espacial de un astronauta y causarle daños irreversibles en la salud. Por eso la una de las misiones de sonda Mars Odyssey, en órbita alrededor del planeta desde 2001 es descubrir, entre otros, qué intensidad y periodicidad tienen esas radiaciones, con el fin de ayudar a preparar mejor una misión tripulada, que no será posible antes de 2030.
Además hay otros problemas como perdida de peso, descalcificación de los huesos debida a la falta de actividad muscular, piedras de riñón, etc, sobre los que se sigue investigando.
Sin embargo, el hombre, un ser colonizador por naturaleza, sigue poniendo sus ojos en Marte, el único planeta que junto a nuestro satélite la luna, se podría establecer una colonia humana. En este sentido, el agua, además de abrir las posibilidades para la existencia de vida orgánica, es un requisito indispensable para cualquier intento de instalar una base en Marte, una especie de escala para la exploración de otros planetas. El agua sería necesaria para las necesidades de los astronautas que deberían permanecer en esos lugares meses o quizás años. Aunque el agua se puede transportar desde la Tierra, el coste sería muy elevado, según los expertos. Si el líquido elemento se puede obtener en Marte, el planeta rojo podría convertirse en la plataforma para explorar otros mundos.