La fotografía puede estar al servicio de muchas cosas y una de ellas, con consecuencias terribles, es la política. 'Stalinfagia. El devorador de imágenes' recoge las manipulaciones fotográficas que Stalin realizó a lo largo de toda su carrera: grupos de seguidores que se convertían en muchedumbres, compañeros que desaparecen o reuniones que acaban siendo encuentros a dos bandas o incluso retratos. Cualquier cosa era posible con un equipo de burócratas del Partido armados con aerógrafos.
El Centro Andaluz de Fotografía, con sede en Almería (C/ Martínez Campos 20), presenta hasta el 27 de marzo más de cien de estas imágenes, que pertenecen a la David King Collection -la más completa que existe sobre el tema- y que ya es un clásico de la fotografía. Una forma terrible y esclarecedora de celebrar el 50 aniversario de la muerte del líder soviético.