El transbordador Columbia, el más antiguo de la flota de transbordadores de la
NASA, tenía desde
1981 un historial de problemas antes de sufrir el grave accidente que acabó con su desintegración y la vida de sus siete tripulantes, el pasado 1 de febrero.
Despegue del Columbia
Según el diario, 'The Washington Post', el Columbia registró diversos tipos de problemas
técnicos o mecánicos en 20 de sus 28 misiones, la primera en 1981.
Con base en una extensa revisión de documentos de la Agencia
Espacial de EEUU (NASA) y entrevistas con expertos, el diario indicó
que esos problemas causaron que el Columbia registrara más atrasos
que ningún otro transbordador.
Entre 1996 y 1999, la nave espacial realizó al menos cinco
misiones, pese a problemas que sólo por circunstancias
"providenciales" evitaron graves daños y, en otra ocasión, el ojo
clínico de un empleado detectó a tiempo otros desperfectos, según el
análisis del diario.
Un informe de 350 páginas revelan que en más de una década
la NASA permitió que el Columbia obviara varios controles y
operaciones de mantenimiento obligatorios porque los inspectores
querían evitar demoras en los viajes programados, añadió 'The
Washington Post'.
Prosigue la investigación
El director de la NASA, Sean O'Keefe, ha prometido que EEUU
reanudará las misiones de los transbordadores espaciales e
investigará a fondo el accidente del Columbia.
El pasado día 12, O'Keefe dijo ante una audiencia de un comité
conjunto del Senado y la Cámara de Representantes que el Columbia no
había mostrado problema alguno, durante su misión de 16 días, que
amenazara su seguridad o la vida de sus tripulantes antes del
aterrizaje.
Según investigaciones preliminares, los problemas de
calentamiento, ocurridos cuando el transbordador reingresaba en la
atmósfera terrestre, no causaron alarma entre los controladores de
vuelo del Columbia minutos antes de que el aparato se desintegrara.