Piotr Lázarev, experto del Instituto de Ecología Aplicada del
Norte, ha informado de que los restos del mamut fueron hallados el verano
pasado por una expedición ruso-nipona en una zona de congelación
perpetua en la república de Yakutia, en Siberia oriental.
Algunos fragmentos de los restos extraídos de los hielos fueron
investigados por expertos del Centro de Virología y Biotecnología de
la ciudad de Novosibirsk, que lograron detectar en la pierna del
animal una célula apta para su clonación.
Lázarev explicó en una conferencia de prensa que los científicos
tienen previsto repetir el análisis de los restos del mamífero fósil
y realizar una serie de nuevos test para aclarar con precisión las
posibilidades de clonar al animal.