El presente y futuro de la Estación Espacial Internacional
Los tres hombres que ocupan en estos momentos la estación, el comandante de la estación Ken Bowersox, los
ingenieros de vuelo Donald Pettit y Nikolai Budarin, este último de nacionalidad rusa, iban a ser reemplazados en
marzo. Pero la decisión de la NASA de mantener sus tres transbordadores en tierra implica que el actual equipo se queda a expensas de que Rusia envíe una nave o de que sea utilizada la "nave salvavidas" que actualmente está amarrada a la Estación Espacial Internacional.
El próximo vuelo de una nave Soyuz estaba previsto para el
mes de abril y debía llevar a la estación una tripulación temporal y reemplazar la nave "salvavidas" de la estación.
La principal preocupación es el veterano astronauta Budarin, de 49 años, al que se le diagnosticó una anomalía
cardíaca tras el despegue hacia la estación que le obligó a anular un paseo espacial. El vuelo de abril debería
llevar una tripulación por un corto periodo de tiempo y reemplazar la nave "salvavidas" de la EEI.
Pese a la suspensión de las misiones de los transbordadores la NASA ha afirmado que "el futuro de la ISS es muy sólido. La
operación y montaje de lo que tenemos ahora en órbita es sostenible.
No se trata de un problema", dijo el director adjunto del programa
de la Estación Espacial Internacional, Michael Kostelnik.
La nave rusa Progress M-47 que partió el domingo hacia la estación se ha acoplado con éxito, cargada con alimentos,
combustible, oxigeno y equipos, según ha informado el Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia. "Tenemos suficiente combustible, suficiente abastecimiento y
capacidad para apoyar a la Estación Espacial Internacional sin la
ayuda de los transbordadores durante varios meses", agregó.
La ISS, una empresa conjunta de EEUU, la Agencia Espacial
Europea, Rusia, Japón y Canadá, está habitada en estos momentos por
su Expedición 6, integrada por los astronautas de EEUU, Ken Bowersox
y Don Pettit y el cosmonauta ruso Nikolai Budarin, quienes debían
ser relevados por la Expedición 7 en marzo.
En una conferencia de prensa desde el Centro Espacial Johnson, en
Houston (Texas), el director adjunto de la oficina de vuelos
espaciales de la NASA, Bill Readdy, señaló que sus ocupantes han
dicho que están dispuestos a continuar en el complejo en órbita el
tiempo que sea necesario.
Readdy señaló que los tres hicieron hincapié en los esfuerzos
para determinar qué ocurrió al transbordador y solucionar los
problemas "para volver a volar".
La ISS gira en una órbita a unos 400 kilómetros de la Tierra y
lleva acoplado un vehículo Soyuz el cual podría ser utilizado por
los ocupantes en caso de que se planteara la necesidad de un
retorno, dijo Kostelnik.
Objetivos
Este año debían realizarse cinco misiones de los transbordadores
para relevar tripulaciones de la ISS y entregarle unas 40 toneladas
de equipos.
El montaje de la ISS, la mayor obra de ingeniería del hombre,
deberá completarse en 2006 a un costo de 95.000 millones de dólares
y tendrá una superficie similar a una cancha de fútbol con un peso,
en la Tierra equivalente a 455 toneladas.
Con un espacio habitable de 1.300 metros cúbicos y 2.200 metros
cuadrados de paneles solares que le proporcionan energía la ISS será
desde 2006 el primer objeto construido por el hombre que podrá ser
observado percibido desde la Tierra sin instrumentos ópticos.
Pese a que se encuentra a unos 400 kilómetros de la Tierra, el
planeta ejerce una fuerza de gravedad sobre la ISS que
paulatinamente reduce su órbita y hace necesaria una operación para
levantarla.
Kostelnik manifestó que esa operación es realizada por los
transbordadores durante los acoplamientos, pero también la pueden
llevar a cabo las naves rusas.
Agregó que al ocurrir la tragedia del Columbia, la ISS se
encuentra en una buena altura de órbita y que no hará necesaria esa
operación este año.
"En realidad, la ISS se encuentra en buena situación", manifestó.