El accidente del Columbia es el más grave de un
transbordador desde la explosión del Challenger en 1986. Desde que comenzó el programa espacial tripulado de EEUU, en
1961, nunca se habían registrado accidentes durante el regreso a
tierra.
La tercera tragedia sufrida por el programa de
transbordadores espaciales de la NASA se
produce la misma semana del año en la que se registraron los dos
anteriores. El martes 28 de enero, la NASA conmemoró el aniversario de las
dos tragedias anteriores que sufrieron los vuelos espaciales
tripulados de EEUU: la explosión del Challenger, y el incendio del
Apolo I. Los siete tripulantes
del Columbia, se sumaron desde el espacio a la conmemoración de estas
tragedias guardando un minuto de silencio mientras, en Tierra,
repicaban las campanas en recuerdo de los astronautas desaparecidos.
Challenger
Explosión del Challenger. 28 de enero de 1986 Fallecen los siete tripulantes -cinco hombres
y dos mujeres- de la nave espacial estadounidense "Challenger" al
estallar en vuelo a los 73 segundos del despegue.
El accidente se debió a que los precintos de tipo "O" de la nave,
afectados por las temperaturas de casi cero grados centígrados,
permitieron un escape de gas que causó la combustión del enorme
motor central. Una investigación posterior reveló que la NASA había
obviado advertencias repetidas sobre los anillos de tipo "O".
Varios funcionarios de la NASA y de la compañía Morton Thiokol
que fabricó los motores laterales renunciaron a sus puestos, pero
nadie fue inculpado por lo ocurrido.
Un aspecto terrible del caso son las alegaciones de otras
investigaciones según las cuales la cabina principal donde iban los
siete astronautas quedó intacta pese a la explosión y se precipitó
al Atlántico a una velocidad de unos 300 kilómetros por hora.
Según la NASA, los tripulantes perecieron en cuestión de segundos
tras la explosión, pero hay versiones que señalan que todos o
algunos de ellos permanecieron conscientes hasta el momento del
impacto contra el agua.
El accidente, visto por millones de telespectadores de todo el
mundo en directo, detuvo la carrera de vuelos tripulados
estadounidenses, que se reanudaron el 29 de septiembre de 1988 con
un nuevo "Discovery". Los fallecidos fueron el comandante Francis
Richard Scobee, Gregory Bruce Jarvis, Sharon Christa Corrigan
McAuliffe (una profesora de 37 años y primera civil que viajaba al
espacio), Judith Arlene Resnik, Michael John Smith, Ellison Shoji
Onizuka y Ronald Erwin McNair.
Soyuz
Accidente de la Soyuz. 30 de junio de 1971 Los cosmonautas rusos Georgui Dobrovolski,
Vladislav Vólkov y Víctor Patsáyev perecen cuando regresaban a la
Tierra a bordo de una nave Soyuz tras una permanencia récord de 23
días en la primera estación espacial, la Saliut, antecedente de la
Mir y de la actual ISS.
Cuando los técnicos de tierra abrieron la escotilla de la Soyuz,
encontraron los cuerpos de los tres cosmonautas sujetos a sus
sillas.
Según las investigaciones posteriores, los cosmonautas murieron
por asfixia debido a la descompresión de la nave en las capas más
altas de la atmósfera.
La muerte les sobrevino por el desperfecto de
una válvula encargada de conservar el hermetismo del habitáculo en
el caso de que cayera al agua.
Tras este accidente, los astronautas soviéticos fueron dotados de
escafandras durante el regreso de sus vuelos.
Fracaso del primer programa Apolo. 27 de enero de 1967 Fallecen los tres astronautas norteamericanos
de la cápsula Apolo I, Gus Grisom, Roger Chaffee y Edward White,
durante un ensayo en tierra del primer vuelo del programa Apolo,
previsto para el 21 de febrero siguiente.
Los astronautas se carbonizaron en apenas 16 segundos ante la
mirada impotente de los técnicos de Cabo Kennedy que rodeaban la
nave de prueba.