El transbordador espacial estadounidense Columbia, con siete astronautas a bordo, se
desintegró antes de aterrizar en el Centro Espacial Kennedy, en el estado de Florida, cuando viajaba a 20.000 kilómetros por hora, 18 veces la
velocidad del sonido.
Este fue el último contacto que el Control de la Misión en Houston mantuvo con
la tripulación del transbordador Columbia antes de que la nave se
desintegrara:
- Control de la Misión: "Columbia, (aquí) Houston. Hemos visto los
mensajes sobre la presión de los neumáticos y no hemos recibido la
última".
- Columbia: "De acuerdo... eh"....(y en este momento la transmisión
se corta después que uno de los astronautas comienza a decir algo
ininteligible).