El presidente de la secta de los Raelianos
en el Reino Unido, Glen Carter, niega que el nacimiento de
'Eva', la primera niña supuestamente clonada, sea un engaño y afirma que la secta
quiere lo antes posible llevar a cabo las pruebas que verifiquen la
clonación del bebé para que quede todo aclarado, según unas declaraciones realizadas a al cadena BBC. El pasado lunes Michael Guillen, el científico y periodista que iba a verificar la presunta primera clonación humana rechazó seguir en el empeño ante la negativa de la empresa Clonaid de permitir el acceso al bebé para tomar las muestras necesarias para el análisis genético.
Carter criticó a los científicos, de quienes dijo que
"tienen miedo de no contar con subvenciones de sus respectivos
gobiernos para realizar algo semejante".
Michael Guillen, ha rechazado el formar el equipo de expertos independientes para realizar las pruebas genéticas que confirmen que el nacimiento de dos bebés clónicos anunciados por Clonaid, ante la negativa de la empresa a permitir el acceso a los supuestos bebés clonados. Guillen afirmó que "es totalmente posible que el anuncio de
Clonaid sea parte de una elaborada farsa concebida con el fin de
atraer publicidad para el movimiento raeliano".
Michael Guillen, afirma que la empresa no le proporcionó acceso al bebé, una niña llamada "Eva", por eso "he suspendido el proceso de revisión independiente
concebido con el fin de determinar si ha nacido o no un clon
humano", según sus propias palabras.
A fines del mes pasado portavoces de Clonaid, compañía financiada
por el grupo raeliano, que cree que el ser humano fue traído a la
Tierra por seres extraterrestres, anunció que dos mujeres habían
dado a luz a bebés clonados. Guillen, ex corresponsal de la cadena de televisión ABC, debía
seleccionar un equipo de expertos independientes para realizar las
pruebas genéticas.
Según el líder de los raelianos, el francés Claude Vorilhon, los análisis se han aplazado por miedo a que se descubra el lugar en el que vive el primer bebé clonado "Eva" y sus padres, lo uqe podría hacer que propospere la demanda presentada por el abogado Bernard Siegel, en Florida, para que se retire la custodia a los padres, por explotación del supuesto clon.
El periodista y científico Michael Guillen afirma que si Clonaid permite recoger
las muestras genéticas "el grupo está totalmente preparado para
volver a movilizarse y realizar las pruebas necesarias".
¿Un segundo bebé clonado?
En una entrevista en exclusiva concedida al portal Terra en Brasil, el portavoz de la empresa Clonaid para Latinoamérica, David Uzal, afirmó el pasado día 3 que otro bebé estaba a punto de nacer en un país del norte de Europa, señalando como posibles Holanda, Suecia y Noruega. Además afirmó que todavía nacerían otros tres clones más.
Efectivamente, Brigitte Boisselier, directora de Clonaid, anunció el pasado sábado, día 4, el nacimiento de un segundo clon humano "en un país del norte de Europa". Se trataría de una niña, hija de una pareja de lesbianas holandesas, que pesó al nacer 2,7 kilogramos.
Al igual que el nacimiento del primer bebé clonado en Estados Unidos, Boisselier, no aportó ninguna prueba, por lo que ambos nacimientos no se pueden dar por ciertos.
En una entrevista que publicada en el diario católico
de Bruselas "La Libre Belgique", Boisselier reconoce la "polémica"
surgida tras el presunto nacimiento del primer niño clonado en
Estados Unidos, y considera que "los padres se sentirán menos
amenazados si el nuevo bebé nace en Europa".
En dicha entrevista afirma que "hay dos equipos médicos" que en estos momentos
trabajan en la clonación, y que los riesgos de salud de un bebé
clonado "son los mismos de cualquier otro niño nacido el mismo día y
a la misma hora". "Cuando una nueva tecnología se desarrolla, suscita reacciones
diversas. Primero se produce la sorpresa, luego el miedo y ahora la
duda. Pero un día se comprenderá", afirma la directora de Clonaid.