Clonar humanos es una práctica que no está legislada en muchos países, entre ellos en Estados Unidos donde no hay una ley específica que lo prohiba. Gran Bretaña, Japón, Alemania, India e Israel ya lo han prohibido.
Ante la situación el presidente francés, Jacques Chirac, ha hecho un llamamiento a todos los países a unirse a la propuesta franco-alemana
en la ONU a favor de un convenio que prohíba universalmente la
clonación humana reproductiva, una práctica que calificó de
"criminal".
En agosto de 2001, París y Berlín propusieron a la ONU un
convenio para prohibir universalmente la clonación humana con fines
reproductivos. Pero el grupo de la ONU que debía negociar el anteproyecto no ha podido llegar a un consenso, porque Estados Unidos, aliado con el
Vaticano, lideró un grupo de países que eran partidarios de prohibir además la clonación con fines terapéuticos, una técnica que permitiría el desarrollo de tratamientos eficaces contra multitud de enfermedades.
Clonación
El ministro italiano de Sanidad, Girolamo
Sirchia, quien ha calificado la clonación humana directamente como
"crimen contra la humanidad" cree que es necesaria y urgente una legislación internacional
para prohibirla.
Legislación europea
El protocolo del Consejo de Europa que prohíbe "toda intervención
destinada a crear un ser humano idéntico a otro, sea vivo o muerto"
y que excluye toda excepción a esta regla, entró en vigor en marzo
de 2001 y ha sido ratificado por sólo 12 de los 44 Estados miembros
de la organización europea.
El secretario general del
Consejo de Europa, Walter Schwimmer, instó a los países que no
lo hayan hecho a ratificar dicho protocolo, que forma parte del convenio
sobre biomedicina, para que Europa sea una región "libre de
clonación, en la que las biotecnologías respeten la dignidad
humana". También llamó a los Estados observadores del Consejo, entre ellos
Estados Unidos, a unirse a "la alianza europea" contra la clonación.